Translate / Tradueix / Traducion / Übersetzen ...

lunes, 3 de agosto de 2009

Detallitos que compensan (Up)

Digámoslo corto y claro: Up (2009) es buena, pero no tanto como Monstruos S.A. (2001). Conmueve cuando pretende hacerlo, incluye su obligada moralina acerca de las bondades de la amistad, la sinceridad y la solidaridad, sí, sí y sí; pero no es una historia redonda con personajes sensibles y amables llenos de contradicciones. La comparación con Monstruos S.A. es inevitable porque el guión del último largometraje de Pete Docter rozaba la perfección, igual que el de Los increíbles (2004). Ahora que ya hemos soltado lastre podemos desmenuzar sin complejos la nueva aventura de Pixar.



El principal acierto de Up son los personajes, construidos con auténtica gracia, encanto, humor y sensibilidad, especialmente Russell --el inefable boy scout que acompaña a Carl, el anciano protagonista-- y los animales (Kevin y Dug). El segundo gran acierto es ahondar en la sutil complejidad narrativa que inauguró Wall•E. Batallón de limpieza (2007), añadiendo al mismo desarrollo de la historia un montón más de información que es dudoso que los pequeños capten, pero que añade valiosos matices a los, hasta ahora, maniqueos argumentos de Disney. La cosa es que como los mayores sí los pillamos no dejamos de mencionarlo. El tercer gran acierto es el emotivo prólogo sin palabras que explica la vida en común de Carl y Ellie, y que remite inevitablemente al último filme de Andrew Stanton.

Pero como todas estas bondades generales se supone que van de serie en las películas de Pixar, lo mejor es recrearse en la lista de detallitos marca de la casa: más de uno ha señalado que Carl está inspirado en Spencer Tracy --tanto en su aspecto como en alguna de sus interpretaciones antológicas. Yo voto por la de Adivina quién viene esta noche (1967)--, pero me resulta más obvio el parecido con Kirk Douglas de otro de los personajes, en un papel muy similar (aunque interpretaba al arponero Ned Land) al de Nemo en 20.000 leguas de viaje submarino (1954), cambiando el submarino por un dirigible. La voz atiplada y ridícula de uno de los malos, provocada por un fallo mecánico que impide que sea gutural y terrorífica, que es lo que debería ser en un personaje de su aspecto. Russell estampado contra los cristales del dirigible haciendo un ruido grotesco en un momento de máxima tensión.

Puede que el guión no esté tan logrado como en filmes precedentes, pero los detallitos (yo he puesto algunos de los míos, que cada cual aporte los suyos) son suficiente atractivo para no dejar de verla.

Nota final: al menos en el cine al que fui a verla no pasaron el supuesto corto que debía acompañar a Up en las salas y que hace una semanas, «casualmente», se filtró a Internet. Es una lástima, porque los cortos de Pixar, aparte de haberse convertido casi en un género, mantienen un alto nivel narrativo y formal.
Publicar un comentario

Me gusta

Otros textos relacionados (o no):

Plugin para WordPress, Blogger...