El ingenuo devastador (Drive)
¿Quién se acuerda de Corrupción en Miami (1984-1990)? Al parecer los que han escrito las críticas que he leído no la vieron o son demasiado jóvenes (o simplemente no la valoran lo suficiente). Y sin embargo, Drive (2011), a la que cinéfilos y públicos ansiosos de mitos otorgan la etiqueta de «fenómeno cinematográfico del año», se inspira claramente en los montajes --mezcla de acción, narcisismo y música tecno-discotequera-- que hicieron famosa a la serie de TV. Por aquel entonces, la novedad de Corrupción en Miami, al margen de unas historias ciertamente banales, consistía en que había conseguido importar la narrativa propia del videoclip musical al lenguaje televisivo. El cine no tardaría en apuntarse a la moda: Nueve semanas y media (1986) se recuerda más por las escenas musicales que por su archimanido argumento.
Si hay que destacar un valor a Drive es el meritorio reciclaje que ha hecho de la épica y la estética urbanita, derivada hace ya décadas del cine negro, al que incorpora sin complejos elementos del western clásico --Raíces profundas (1953)--, el thriller setentero en versión Don Siegel --mítica saga Harry el Sucio--, el cine de acción ochentero a lo Walter Hill --Calles de fuego (1984)-- y las ya míticas secuencias musicales popularizadas por Michael Mann. Desde el punto de vista formal me recuerda, el último tercio sobre todo, a una interesante variación del estilo Tarantino; en cambio, como aportación/revisión de un género, la cosa deja bastante que desear.
Lo cierto es que, tras las expectativas levantadas por los expertos, pensaba que iba a ver algo así como el Blade runner (1982) del siglo XXI, cuando en realidad no pasa de ser una nueva vuelta de tuerca a los argumentos de mínimo contenido y pocos personajes que lo fían casi todo a una dosificación precisa de la técnica cinematográfica (especialmente la tensión y un tempo deliberadamente pausado). Es cierto que la épica --la cinematográfica también-- requiere arquetipos, maniqueísmos y algún que otro lugar común, pero es que Drive no se preocupa en absoluto de renovar ningún elemento del catálogo: protagonista, secundarios, escenas clave, resolución..., como si nada hubiera cambiado desde los tiempos de Clint Eastwood. Por este lado la película no aporta casi nada, incluso en algunos momentos (imágenes más bien) trata de retorcer tanto la tensión que resulta artificial.
Drive no es una mala película, pero tampoco una obra redonda que vaya a marcar un hito en la historia del cine; si acaso una moda, una leve agitación para un género que acumula un largo recorrido. Seguramente servirá para lanzar la carrera de su director y, de paso, consolidar la fama de su protagonista (cuya tableta de chocolate tiene encandiladas a las mujeres, aunque a mí me parece que Gosling no pasa de ser un Gabino Diego que por fin ha pasado por el estilista). Sin duda las expectativas me han pasado factura, pero no tanto como para impedir que comprenda que no estoy ante ninguna obra maestra.
Si hay que destacar un valor a Drive es el meritorio reciclaje que ha hecho de la épica y la estética urbanita, derivada hace ya décadas del cine negro, al que incorpora sin complejos elementos del western clásico --Raíces profundas (1953)--, el thriller setentero en versión Don Siegel --mítica saga Harry el Sucio--, el cine de acción ochentero a lo Walter Hill --Calles de fuego (1984)-- y las ya míticas secuencias musicales popularizadas por Michael Mann. Desde el punto de vista formal me recuerda, el último tercio sobre todo, a una interesante variación del estilo Tarantino; en cambio, como aportación/revisión de un género, la cosa deja bastante que desear.
Lo cierto es que, tras las expectativas levantadas por los expertos, pensaba que iba a ver algo así como el Blade runner (1982) del siglo XXI, cuando en realidad no pasa de ser una nueva vuelta de tuerca a los argumentos de mínimo contenido y pocos personajes que lo fían casi todo a una dosificación precisa de la técnica cinematográfica (especialmente la tensión y un tempo deliberadamente pausado). Es cierto que la épica --la cinematográfica también-- requiere arquetipos, maniqueísmos y algún que otro lugar común, pero es que Drive no se preocupa en absoluto de renovar ningún elemento del catálogo: protagonista, secundarios, escenas clave, resolución..., como si nada hubiera cambiado desde los tiempos de Clint Eastwood. Por este lado la película no aporta casi nada, incluso en algunos momentos (imágenes más bien) trata de retorcer tanto la tensión que resulta artificial.
Drive no es una mala película, pero tampoco una obra redonda que vaya a marcar un hito en la historia del cine; si acaso una moda, una leve agitación para un género que acumula un largo recorrido. Seguramente servirá para lanzar la carrera de su director y, de paso, consolidar la fama de su protagonista (cuya tableta de chocolate tiene encandiladas a las mujeres, aunque a mí me parece que Gosling no pasa de ser un Gabino Diego que por fin ha pasado por el estilista). Sin duda las expectativas me han pasado factura, pero no tanto como para impedir que comprenda que no estoy ante ninguna obra maestra.

17 comentarios
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¡Que peñazo!
Señor Discontinuo, esto no era "Harry el sucio" ni Tarantino sino otro Lars Von Trier edulcorado con la (espantosa) estética de los 80'; tan sólo faltaba José Luis Fradejas en "Tocatta", la Bruja Avería y "Sue Ellen, el teu marit s'està morint d'un tret i tu aquí fent el pendó". Al salir del cine iba mirando si las mujeres llevaban hombreras, el pelo cardado y los chicos la camiseta bajo la chupa como si fueran Loquillo.
Pero que mala, que pretenciosa, que imposible, que mal narrada, que increíble... que mal conducida.
Este año de grandes películas (sin ir más lejos "el Topo"), la publicidad se entesta en recomendarnos cada cosa...
Muy buena la imagen-fuerza ochentera: hombreras, cardados, chupas....
Nos leemos!!!!!!
Señoras y señores: otra nueva adepta en el club gafapasta de los que quitan el IVA a "Drive". Bravo!!!!!!
Nos leemos!!!!!!
No estoy de acuerdo...
Blade Runner es infinitamente mas coñazo que Drive...
Estamos ante la mejor película del año... estáis seguros que no os equivocásteis de Sala??? o acaso tomásteis callos con garbanzos antes del visionado???
No voy a opinar sobre el tema de Gabino Diego debido a mi condicion heterosexual, pero ten en cuenta que debido a ese comentario serás ajusticiado por tu entorno femenino...
Hala... viva el cine novedoso estéticamente, el minimalismo en los diálogos y viva las vueltas de tuerca en el lenguaje cinematográfico!!!!
Agus.
Me sorprende tu comentario sobre Blade runner, porque nunca te había oido nada semejante, y lo atribuiré al cabreo por ver que tu objeto de adoración no encuentra adeptos.
Lo siento, pero sin ser mala, es previsible, aburrida en ocasiones. Visualmente ya lo he dicho: es interesante, pero no rompe con la pana y el contenido es bastante topicazo.
Esperemos que el consenso regrese cuando estrenen la de Wes Anderson!!!!
Nos leemos!!!
Agus.
PD: efectivamente, estoy algo cabreado.
A mí la película me gustó, y puede ser película del año como dicen algunos -para mí, El Topo o Midnight in Paris podrían optar al galardón, seguro que alguna me dejo atrás- sin ser obra maestra. Me parece una cinta recomendable y además la gracia consiste en seguir las pautas del género para añadir su toque personal, teniendo en cuenta que en cine hay muchos kilómetros de cinta rodados y no deja de ser ese cine de palomitas. Pero está bien rodada, la historia bien contada, el actor contenido y a mí no se me despegaron los ojos de la pantalla. Dicho lo cual, no es Fresas Salvajes, ni el doctor Mabuse, ni como han dicho Blade Runner -que técnicamente no es una película perfecta tampoco-, ni una de John Ford, pero es que hablamos del cine de estas últimas décadas. Si digo que la última que ví que me pareció una genialidad fue Fl…
"Drive" no es una mala película, aunque yo no diría que la mejor del año (esa etiqueta se la pondría a "Nader y Simin"), y precisamente porque apuesta todo a un género clásico (thriller), cabría esperar de ella no sólo una actualización formal (que la hace, y muy bien) sino argumental (que no la hace para nada).
El cine auténtico con temas depresivos: ¿Que tiene mala prensa en estos tiempos escapistas? Desde luego ¿Que los cineastas clásicos lo hacían bien y los de ahora mal? Pues yo creo que eso no es cierto. Kaurismaki, sin ir más lejos, que no soporto, hace eso y gusta mucho....
En fin, gracias por tu extensa opinión, que me ha obliga a reordenar algunos cajones.....
Nos leemos!!!
Por ejemplo, yo creo que, a pesar de nuestros gustos subjetivos (que los tenemos) debemos saber encontrar un aspecto en el que, como dices, nuestra crítica se fundamente, valores artísticos por encima (o por debajo) de nuestro estado de ánimo y preferencias personales. No me vale lo que hace Boyero, que se nota que depende demasiado de cómo tenga el día.... Es necesario argumentar. Y pongo precisamente el ejemplo de Kaurismaki para ilustrar lo que digo: no me gustan sus historias, pero su forma de narrar sí, y me gusta en otros directores (como Jarmusch, como Wes Anderson) porque sus argumentos me atraen más que los de Kaurismaki. En una respuesta a la crítica de Le havre puedes leer mi argumentario contra el cine de este hombre....
Espero muchas y largas colaboraciones por tu parte..
Nos leemos!!!
Bueno, que me ha convencido tu respuesta. De Boyero opino lo mismo, de hecho me gusta Pumares -cuando deja su personaje-, es un tío que sabe de cine y lo que le gusta le gusta y lo que no, pues no. Boyero tiene sus cosas pero me refiero a que es él mismo, no engaña a nadie: sabemos que según se levante ese día va opinando, y no quito que el tío ha visto mucho cine y ha leído mucha literatura, pero no lo considero un crítico ortodoxo sino más buen un opinador según su gusto, que a veces debería dejar a un lado para ejercer de crítico como tal. Me gustaba mucho, mucho, Ángel Fernández Santos. Bueno, y ya te tengo en mi lista de enlaces, suponía que estabas pero se ve que se me pasó. Hice la porra de los Oscars, mitad intuición, mitad lo que me gustaba , porque no he visto ni "Hugo", ni "The Artist", ni "El árbol de la vida". Me sorprenden tantas nominaciones para Woody Allen, pero Midnight está increíble. Gary O…
Eduardo MUñoz.